black and white bed linen

Ecuador en grupo reducido.

Vamos a mirarlo sin prisa.

Hay viajes que se hacen para tachar una lista de fotos en el móvil.

Y hay viajes que se te meten dentro para siempre.

Si sientes que tu día a día va demasiado rápido y necesitas un paréntesis de verdad, esto es para ti.

¿Sabes quién fue Baltazar Ushca?

Durante décadas, este hombre subió todas las semanas a las faldas congeladas del volcán Chimborazo.

Solo, con sus manos y un pico. Bajaba bloques de hielo glaciar para venderlos en el mercado local.

Le llamaban el último hielero del Chimborazo.

Cuando le preguntaban por qué seguía subiendo a la montaña a pesar del frío extremo, cuando el mundo ya no necesitaba hielo del glaciar, él no hablaba de comercio.

Hablaba de respeto. Hablaba de su conexión con el Taita Chimborazo.

Para Baltazar, el volcán no era una postal turística ni un trámite comercial; era un ser vivo, un viejo amigo al que visitaba en absoluto silencio.

Bright living room with modern inventory
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El mundo moderno corre demasiado rápido.

Creemos que viajar es acumular kilómetros, subir Stories a las redes y regresar a casa igual de cansados (o más) de lo que nos fuimos.

Yo no sé viajar así. Y si estás leyendo esto, intuyo que tú tampoco.

Así es EQUadventure.

No vas a encontrar aquí una agencia de turismo tradicional ni un autobús lleno de desconocidos con horarios militares.

Esto es una invitación a frenar por completo el ruido de tu cabeza,

olvidarte de los problemas del día a día

y vivir un país salvaje

de la mano de un grupo muy reducido de personas que buscan exactamente lo mismo que tú:

parar, respirar y conectar.

La primera semana de septiembre nos vamos a Ecuador.

Es la mejor época del año: el clima es fresco, no hay lluvias y los días son perfectos para hacer todo lo que tenemos planeado sin preocuparse por el calor.

Si sientes que necesitas un paréntesis, sigue leyendo. Porque ya estás dentro.

¿Qué es lo que vamos a vivir juntos?

Olvídate de las rutas copiadas de internet.

Este itinerario ha sido cocinado a fuego lento, diseñado a medida junto a personas locales que entienden la vida como nosotros: con más calma, sin prisas y con la firme convicción de que viajar no es solo pasar por los sitios. Es entenderlos, sentirlos y vivirlos. Es ser parte del viaje y del paisaje. Es pertenecer.

No existe una ruta igual en ningún otro lugar del mundo.

No te voy a destripar cada minuto del viaje en un PDF frío.

Prefiero que mantengamos esa magia de la sorpresa. Pero para que tu mente empiece a viajar, estas son las pinceladas de la historia que vamos a escribir en tus 10 días en Ecuador:

El despertar de los sentidos (Mundo nublado y raíces andinas):

Nos adentraremos en el Chocó Andino, una reserva de la biosfera salvaje donde nos rodearemos de colibríes y cruzaremos en tarabita sobre las copas de los árboles hasta una cascada escondida donde poder respirar hondo.

Saborearemos el chocolate artesanal real "del grano a la barra", probaremos los bizcochos tradicionales en Cayambe y caminaremos junto a lagunas sagradas a los pies de volcanes majestuosos, terminaremos charlando cara a cara con los artesanos locales en mercados ancestrales.

El aterrizaje y los secretos coloniales de Quito:

Tu viaje empieza sin prisas. Nada más llegar, nos olvidaremos de los trámites aburridos para brindar juntos con una bebida de cortesía en una cava privada exclusiva.

Caminaremos las calles empedradas de un Centro Histórico que es Patrimonio de la Humanidad, nos adaptaremos a la altura de los Andes con un morocho caliente en las manos y subiremos a El Panecillo a ver cómo se ilumina la ciudad bajo el atardecer mientras compartimos un canelazo típico.

Frente a frente con el gigante Cotopaxi y la fuerza del agua:

Recorreremos la Avenida de los Volcanes hasta los pies del Cotopaxi.

Allí, entre caballos salvajes y aire puro, caminaremos por senderos de deshielo, comeremos comida orgánica local en un enclave exclusivo y conectaremos con el entorno en una cabalgata en calma por el páramo.

Después, viajaremos a Baños de Agua Santa para balancearnos sobre las nubes en el "Columpio del fin del mundo" y vivir la fuerza de la naturaleza sintiendo el rugido del Pailón del Diablo iluminado en mitad de la noche.

Desconexión absoluta en el pulmón de la Amazonía profunda:

Nos despediremos de la sierra para dejarnos abrazar por la selva. Serán tres días durmiendo en cabañas ecológicas, navegando el río Napo, haciendo kayak y compartiendo la cultura real de la comunidad indígena Kichwa.

Haremos caminatas nocturnas para escuchar el latido de la selva cuando todo se apaga, comeremos gastronomía amazónica ancestral y cerraremos la experiencia con una fogata bajo las estrellas.

El acceso se hace con pausas, sí, pero esa distancia es el precio de la verdadera paz.

El último día, tras ver el despertar matutino en la selva, regresaremos a Quito para tomar el vuelo de vuelta. Volverás al mismo punto de partida, pero con menos peso en la cabeza y el alma limpia.

Y ahora quizás te estarás preguntando ¿Quién me está diciendo esto?

Hola, soy Eve. Y sí, soy una loca apasionada de mi país, Ecuador.

He tenido la suerte de viajar por más de 40 países. He visto paisajes increíbles en varios continentes, he cruzado culturas y mapas lejanos... pero te prometo una cosa: para mí, mi tierra sigue siendo el rincón más bonito del planeta. Por eso, después de dar la vuelta al mundo, siempre regreso aquí. Ecuador tiene una energía en sus contrastes y una verdad en su gente que no he encontrado en ningún otro lugar del mapa.

El viaje me activa, me abre, me vuelve proactiva. Me encanta conversar con desconocidos, descubrir la verdad de cada rincón y vivir los sitios de verdad. Por eso coordino estos viajes.

Porque sé lo que se siente al querer explorar el mundo, pero detestar los tours masivos, fríos y deshumanizados.

En este viaje yo no soy una guía de agencia que te lee un folleto corporativo. Soy una amiga nativa que te acompaña, que se encarga de que toda la logística funcione a la perfección detrás de escena y que te abre las puertas del país que ama con locura.

Viajarás conmigo y con un grupo muy reducido de personas que sienten el mundo exactamente como tú: personas que quizás en su día a día son tranquilas y huyen de las multitudes, pero que cuando viajan se activan y buscan compartir una mesa sin mirar el reloj, reírse de las imperfecciones del camino, tener conversaciones sin filtros y mirarse a los ojos sabiendo que no necesitan aparentar nada ante los demás.

Si me conocieras en mi día a día, verías que no soy una persona extrovertida. Me abruman las multitudes. Prefiero los planes pequeños, estar con mis amigos de siempre y mantener un perfil tranquilo.

Pero cuando viajo, me transformo.

Y te cuento más…

Grupos pequeños, de verdad.

Nada de autobuses masivos. Viajamos pocos para poder sentarnos en la misma mesa, conversar por las noches y movernos sin invadir los lugares que visitamos.

Logística cuidada con margen a la vida.

Todo el itinerario está organizado al detalle, pero dejamos espacio para lo imprevisto. Si encontramos un rincón mágico y queremos quedarnos una hora más a tomar café, nos quedamos. El reloj no nos manda.

Presencia sobre el mapa.

No viajamos para "fichar" lugares. Pasaremos más tiempo observando cómo se mueve la niebla en el páramo andino que corriendo de un lado a otro para una foto rápida.

Comida real y local.

Sentarse en los mercados, probar los productos de la tierra y entender Ecuador a través de sus sabores, apoyando siempre a las familias locales.

Autosuficiencia compartida.

Aprenderás a llevar tu propio ritmo y energía, pero con la seguridad total de que siempre habrá una mano amiga lista si el camino se pone cuesta arriba.

Conversaciones sin filtros.

Aquí dejamos las apariencias y el ego en el aeropuerto de origen. Venimos a ser nosotros mismos, a reírnos y a hablar de lo que de verdad importa: de la vida real, de nuestros sueños, de lo que nos hace pausar el día a día y de las cosas sencillas que olvidamos con las prisas.

Naturaleza en estado puro.

Despertar frente a la inmensidad de un volcán o dormir con el sonido magnético de la selva amazónica de fondo.

Impacto duradero.

Diseñamos la experiencia no para entretenerte diez días, sino para que regreses a casa con una mirada nueva sobre tu propia rutina. ¿Cómo se hace esto? Al experimentar lo que significa vivir diez días en calma, respetando los ritmos de la naturaleza y conectando con comunidades locales, tu mente aprende a bajar revoluciones. Te llevas a casa un interruptor interno para saber cuándo necesitas parar en tu vida diaria.

Sin prisas de reloj.

Si una conversación es buena o el paisaje nos atrapa, el tiempo se detiene. El viaje está al servicio de tus sensaciones, no al revés.

Estética de lo sencillo.

Valoramos la belleza de un refugio limpio, la luz perfecta del atardecer sobre las montañas y la calidez de un té cuando hace frío. Sin lujos artificiales.

Acompañamiento cercano.

Estaré a tu lado durante todo el recorrido. Coordinando, guiando y cuidando del grupo como si fuéramos amigos de toda la vida.

Una decisión honesta.

No te perseguiremos con ofertas de última hora ni llamadas de venta agresiva. Si lees esto y sientes que este viaje lleva tu nombre, tú mismo sabrás que tienes que estar aquí. Eso sí, como me tomo muy en serio el equilibrio del grupo, antes de cerrar nada nos tomaremos un café virtual en una videollamada corta. Sin presiones. Solo para mirarnos a los ojos, conocernos y asegurarnos de que este viaje es el paréntesis que tu cuerpo te está pidiendo.

Pero, Eve, ¿Esto cuánto cuesta?

Para mí la honestidad y la transparencia son innegociables. Por eso, el precio de este viaje está dividido exactamente en lo que cuesta cada cosa, para que sepas a dónde va cada céntimo. Sin sorpresas.

Coste total del viaje: 2.321,20 € (+ vuelos)

Aquí tienes el desglose detallado:

BLOQUE I - Coordinación e Inscripción al viaje [871,20 €]

(720 € de mis servicios + 151,20 € de IVA correspondiente)

Este bloque se paga directamente a mí para formalizar y asegurar tu plaza. Cubre:

  • El diseño, planificación artesanal y organización de toda la ruta única a medida junto al proveedor local.

  • Mi acompañamiento, coordinación y guía constante como una amiga más durante los 10 días en Ecuador.

  • La creación, filtro y selección del grupo humano para asegurar que conectamos en valores.

  • Asesoramiento personalizado antes del viaje (compra de los vuelos óptimos, seguro médico, etc.).

  • Soporte continuo antes y durante la aventura a través de nuestro grupo exclusivo de WhatsApp.

BLOQUE II - Gastos operativos del viaje [1.450 €]

Este dinero lo gestionas y lo pagas tú directamente al proveedor local, garantizando que el impacto económico se quede íntegro en las comunidades ecuatorianas que nos reciben:

  • Alojamientos seleccionados: 9 noches en hoteles locales con encanto en habitación doble compartida con otra persona del grupo. (Suplemento individual disponible bajo petición si prefieres tu propio espacio).

  • Pensión Completa Real: Todas las comidas del viaje están absolutamente incluidas (todos los desayunos, almuerzos tradicionales y cenas de los 10 días, incluyendo los snacks típicos en ruta como los bizcochos o las allullas).

  • Transporte privado en exclusiva para el grupo para todos los traslados internos, excursiones y trayectos de la ruta.

  • Traslados incluidos desde y hacia el aeropuerto de Quito.

  • Todas las actividades y entradas descritas en el itinerario exclusivo (cabalgata en el Cotopaxi, tarabitas, talleres de chocolate, experiencias comunitarias en la Amazonía, visitas guiadas, etc.).

  • Guías locales nativos certificados en las zonas que lo requieran.

  • Monitoreo y asistencia operativa 24/7.

¿Qué NO está incluido en estos importes?

  • Tus vuelos internacionales de ida y vuelta a Quito (te ayudaré a buscar la mejor opción, suelen rondar los 1000-1300€ según la anticipación).

  • Seguro de viaje obligatorio con cobertura médica y de aventura (aprox. 50-60€).

  • Cualquier gasto extra estrictamente personal (como artesanías, souvenirs o bebidas alcohólicas).

¿Es para mí?

Es para ti

si disfrutas más del silencio contemplativo frente a una laguna andina que de la prisa por acumular postales turísticas masificadas.

Es para ti

si valoras la verdad de los lugares, la imperfección hermosa de lo rural y las cenas largas donde se arregla el mundo entre risas.

Es para ti

si sientes que tu vida va a mil por hora y tu cuerpo te está pidiendo a gritos parar, respirar aire limpio y rodearte de gente humana.

NO es para ti

si buscas un viaje de gran lujo con hoteles de cinco estrellas idénticos en todo el mundo, si te estresas si un día cambiamos de planes porque el camino nos regala algo mejor, o si buscas un tour masivo de fiesta y horarios rígidos.

Vale, Eve, pero…

No conozco a nadie del grupo, ¿me sentiré a un lado?

Al contrario. La mayoría de las personas que se apuntan a mis viajes vienen solas. Como hago un filtro previo de las personas que entran, te aseguro que todos comparten una sensibilidad muy parecida. Mi trabajo (y mi forma de ser cuando viajo) hará que desde la primera noche te sientas como si estuvieras de viaje con tus amigos de siempre.

¿Tengo que pagar algo más allí para comer o hacer las actividades?

No. En esta versión única a medida hemos incluido absolutamente todos los alojamientos, actividades y comidas de los 10 días. Solo necesitarás dinero si deseas comprar algún souvenir en los mercados locales o darte un capricho personal. Paz mental absoluta.

¿Qué nivel físico necesito?

No venimos a hacer alpinismo extremo ni a batir récords deportivos. Caminaremos por la naturaleza, sí, y el cuerpo se moverá, pero siempre a un ritmo tranquilo y adaptado al grupo. Lo importante es disfrutar del Cotopaxi y de la Amazonía, no llegar el primero.

¿Por qué no puedo reservar directamente con un botón de pago?

Porque cuido el factor humano por encima de todo. Quiero hablar contigo antes, asegurarme de que este viaje es exactamente lo que necesitas y resolver tus dudas de persona a persona. Si el grupo encaja, la experiencia es mágica.

Al final, viajar de esta manera es una decisión interna.

Puedes elegir las típicas vacaciones empaquetadas donde eres un número más en un autobús, o puedes elegir venir a Ecuador conmigo, bajar las revoluciones de tu mente y dejar que la inmensidad de los volcanes y el latido de la selva te recuerden qué es lo verdaderamente importante.

Las plazas son extremadamente limitadas (máximo 8-10 personas) para poder mantener esta atmósfera íntima y humana.

Si has leído hasta aquí y sientes que este es tu sitio, da el paso.

Hablemos.

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